El poder de las tecnologías de micromovilidad
Los últimos avances tecnológicos desempeñan un papel fundamental en el funcionamiento de los VEL comerciales para la micromovilidad más recientes, ya que mejoran la eficiencia, la seguridad y la conectividad.

Como ocurre con los vehículos más grandes, los VEL suelen disponer de sensores de posición, como el GPS o las IMU (unidades de medición inercial, por sus siglas en inglés), que ofrecen datos de ubicación en tiempo real y que están optimizados para funcionar en áreas urbanas densamente pobladas, donde puede haber interferencias causadas por los edificios altos.
Estos vehículos también se pueden equipar con sensores GNSS (sistema mundial de navegación por satélite), para disfrutar de un mayor nivel de posicionamiento y navegación. Por ejemplo, el módulo LC79D de Quectel, GNSS, multiconstelación y de doble banda (figura 1) es compatible con las bandas L1 y L5 y mejora el posicionamiento y la navegación; además, ayuda a mitigar el efecto multirruta de los edificios altos, reduce el tiempo de adquisición de señal y mejora la precisión del posicionamiento.
Los vehículos para la micromovilidad también utilizan la tecnología 5G y otros protocolos de comunicación inalámbrica. Gracias a las redes inalámbricas de alta velocidad, es posible establecer transmisiones de datos en tiempo real entre infraestructura y vehículos, con las ventajas que eso conlleva: gestión de flotas eficiente, optimización y planificación de rutas y diagnósticos a distancia.
Las nuevas tecnologías llegan
La conectividad 5G también puede emplear tecnologías de nueva aparición, como el V2X (vehículo a todo), para facilitar la comunicación entre distintos VEL y casi cualquier cosa que esté conectada a una red inalámbrica, algo que se podría usar para mejorar la seguridad y la eficacia. Esta comunicación es posible gracias al uso de componentes como el sistema en cápsula nRF9161 de Nordic Semiconductor (figura 2), una tecnología LTE de bajo consumo, capacidades avanzadas de procesamiento y potentes funciones de seguridad en un encapsulado compacto que ahorra espacio.

Los sensores de imágenes y del tipo LiDAR (detección y medición de distancias por luz) son componentes imprescindibles para disponer de servicios de micromovilidad automatizados, como los robots de reparto o los VEL autónomos.
El sistema LiDAR emplea pulsaciones láser para medir distancias e identificar objetos a fin de crear mapas detallados de entornos locales, algo que los vehículos pueden usar para navegar de forma autónoma con rutas más directas.
Los sensores de imagen pueden mejorar esa información, ya que tienen la capacidad de identificar señales de tráfico, letreros o señalizaciones, así como de detectar la presencia de peatones. Si esto se combina con la IA, los VEL pueden usar estas tecnologías para funcionar de forma segura en entornos urbanos dinámicos.